lunes, agosto 08, 2005

una mirada

hoy era el momento de hablar del super8, de comenzar por ahí para hablar de lo amateur, de las revoluciones que no llegan o mejor, de cómo nunca avisan cuando lo hacen, de cine, de revistas (de travelling y del facsímil de ajoblanco del otoño pasado), de esas cosas de las que pretendo hablar para dar pie a contar otras. otro día.

pero la actualidad manda, o esa cuña metería un periodista de antena3, y ahora me runrunea otra cosa. escribo desde un ciber, bueno, restaurante-ciber, desde la gran vía. sólo porque tiene mozilla y en casa no tenemos todavía conexión. debería estar estudiando pero hoy era un buen día para saltárselo. mañana no pasará. se acaba de levantar un tipo que cuando he llegado estaba mirando páginas ligéramente pedófilas. no creo que nadie pueda resistirse en un ciber a echar un vistazo a la pantalla de al lado, y yo lo hago.
ligéramente. lo eran, eran fotos de críos (catorcequinceañeros, pongamos) en posiciones insinuantes. no he visto más, no he querido ver ni ser visto espiando. no estoy en un sitio lúgubre o semi vacio, estoy en la gran vía, muchachos, en una sala con sesenta o setenta puestos, cubiertos en su mayoría. el tipo tenía su mano izquierda en el bolsillo.

existe la descripción aséptica?

también me fijé el otro día en una señora mayor, setenta y pico, que utilizaba su correo electrónico.

y ahora observo que hay cámaras en la sala.

quería hablar sobre lo privado, pero me quedan siete minutos, no sé escribir bajo presión. me esfumo.
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